17 abril, 2015

Los miserables

La imagen de Rato detenido es una bofetada en la boca. No ya por el hecho de que alguien que fue ministro de economía, el mejor de todos los tiempos según la gente del PP, se haya acogido a una amnistía fiscal, que ya es difícil de digerir; es que, además, el amigo Rato fue el gran jefe del FMI. Ambas cosas deberían ser suficientes para que todo en sus finanzas personales fuera legal y recto. Rato debería haber sido el contribuyente ejemplar. Al menos es lo que se espera de alguien que tuvo por bandera la rectitud en el cumplimiento con el fisco cuándo el era el responsable. Sin embargo no es así. La pertenencia a su clase, la de los miserables, se lo impedía. Los de esta clase tienden a pensar que ellos pueden coger lo que deseen, aunque ello determine el sufrimiento de sus conciudadanos. Pero los demás son, somos, simplemente chusma.

La impresión que da todo esto es que aquí el que no corre vuela y que todo hijo de vecino en la política está implicado en asuntos de corrupción. Y digo todos. Todos a partir de un cierto nivel, no demasiado alto, en los grandes partidos, especialmente en el PP. Lamento decirlo pero, aunque en el PP haya cargos honrados, no por ello dejan de ser responsables y de estar implicados en la corrupción. Los peces gordos, se llevan sobres llenos de dinero, hacen negocios negocios turbios y aceptan mordidas. Pero ellos, los «honrados», menos listos, o más tontos, como se quiera, no dicen nada para no perjudicar al partido. Por eso me atrevo a decir que están igual de implicados, aunque no cometan delito.

Para acogerse a una amnistía fiscal hay que tener dinero negro en grandes cantidades, tan grandes que superen con mucho la capacidad de gasto corriente (y esta gentuza es capaz de gastar mucho) y que no quepa en las cajas que uno pueda tener en su domicilio particular. Tanto dinero que además haya que llevarlo a paraísos fiscales o a Suiza. Tanto y tanta ambición. Tanto y tanta estupidez. Uno se pregunta para qué las personas pueden querer toda esa pasta si sencillamente no pueden gastarla.

Evadir impuestos es consustancial al ser humano. El fontanero que va a desatascarte el inodoro te pregunta con toda tranquilidad aquello de «con iva o sin iva»... sí, parece una chorrada, pero todos preferimos no pagar impuestos. La generación de dinero negro es constante; proveedores y clientes compran y venden en «B» con todo el desparpajo en pequeñas empresas y no tan pequeñas. La doble contabilidad es inevitable... Es así de simple. Y si es notorio en las capas más bajas, qué ocurrirá en los niveles más elevados del poder económico y político. Estoy completamente convencido de que la economía española está en agonía permanente porque hay una máquina extractora de riqueza puesta en lo más alto de la pirámide económica que chupa recursos de la parte de abajo.


La gente trabajadora, los pequeños y medianos empresarios, los autónomos, generan la riqueza y esta revierte casi toda, no en ellos, sino en los que ya son ultraricos. Los gobiernos toman decisiones en este sentido. Pocas cosas se hacen hoy en día en favor de las clases menos privilegiadas. En España se hacen bajar los salarios para ser más competitivos en lugar de hacer pagar impuestos a las grandes fortunas y a las grandes corporaciones. El parlamento legisla para proteger este sistema desigual y despreciable. El partido mayoritariamente elegido por los españoles ejecutó, y ejecuta un plan para que en el país haya clases bien diferenciadas: clase alta y clase baja, y esta, además será quien sostenga todo el tinglado, pues en su mayor parte no tienen escapatoria al ser dependientes de una nómina.

Y en tanto todo esto ocurre, ellos, los miserables, con sus cajas llenas de dinero continúan jugando al monopoly con las naciones sin aportarles prácticamente nada y sin darse cuenta de que al final van a morirse habiendo sido responsables de la infelicidad de millones de personas con el único objetivo de haber obtenido un poco más de dinero que no necesitaban. Aunque esto a un miserable seguro que se la trae al pairo.


10 abril, 2015

Patriotismo

La Patria es la nación de los naturales de la misma, con todas las relaciones afectivas que implica. Patriota es todo aquel que ama a su patria y, más en particular, quien ha realizado algún sacrificio por ella. Patriótico viene a ser todo acto que beneficia a la patria. Patriotismo, por último, es la cualidad de patriota o patriótico.

Esto, que tan solo es un resumen sencillo de lo que dice el Diccionario de Uso del Español  de María Moliner con referencia a la palabra Patria y a sus derivados, permite centrar el objetivo y facilita la valoración de alguien como patriota, o de sus actos como patrióticos. Son tan solo unas pocas definiciones, pero con ellas ya tenemos todo lo necesario.

Bueno, pues según el Gobernador del Banco de España, los golpes de autoridad del gobierno de Rajoy con los recortes en todas las áreas en que se realizaron, no son austeridad, sino patriotismo. Vamos, que constituyen actos que benefician a la Patria, a España, a la nación de los españoles.

Pero veamos ahora que es una nación. Siguiendo con la misma fuente, una nación es una comunidad de personas que viven en un territorio regido por un mismo gobierno y unidas por lazos étnicos o de historia. Por lo tanto, podemos deducir que todo acto patriótico, como beneficia a la patria, la patria es la nación, y la nación es el conjunto de personas que viven en la patria, las decisiones de austeridad de Rajoy nos beneficiaron a todos. ¿Me equivoco? No, el razonamiento es correcto. Pero lo que puede suceder es que Linde no sepa en realidad lo que significan los términos patria, etc...

Linde llama acto patriótico a algo que en absoluto beneficia a los españoles, es decir, Linde no entiende nada, y debería ser castigado a copiar cien veces lo que significan patria y todos sus derivados. Y desde aquí vamos a ayudarlo un poco. Vamos a ser didácticos con él antes de que empiece el castigo. Y lo vamos a hacer con un ejemplo muy facilito de su sector: Bankia.

El Gobierno, cuando se encuentra con la situación de Bankia, decide que hay que sostener a esta entidad. Hasta aquí todo correcto. Pero, claro, no hay dinero suficiente, por lo cual decide tomar un préstamo de algo más de 20.000.000.000 € (la cifra asusta, ¿eh?) con cargo al contribuyente. Ello a pesar de que Bankia estaba hundida únicamente por la acción desastrosa de sus directivos y de su consejo de administración formado por políticos de todos los partidos y sindicatos.

Un acto patriótico hubiera sido dejar caer a Bankia, devolver el dinero de depósitos y preferentes encajadas mediante engaño y hacer pagar el pato los accionistas y a los administradores. En todo caso el contribuyente asumiría el coste derivado de la devolución de los ahorros de los perjudicados. Eso sí es patriotismo: hacer el bien a los habitantes de la nación. Lo otro es sencillamente robar al pueblo.

El gobernador del Banco de España debería ajustar el objetivo de su microscopio social para darse cuenta de quiénes son los patriotas de verdad en este pobre país. Los patriotas de verdad son los que con un salario miserable, todavía pagan impuestos para sostener el sistema; la gente de clase media a la que desde Hacienda se la machaca para lo mismo; los parados excluidos del mercado laboral, y que difícilmente van a volver a encontrar un empleo; los empresarios que cogen un avión para ir a vender al mundo sus productos, los autónomos que desarrollan su idea sin que los bancos les den crédito (es más rentable comprar deuda pública con dinero del BCE). Esos son los patriotas, Linde, los que le pagan el salario para que usted engorde el trasero en un sillón y diga estupideces de este calibre.

Rajoy y su gobierno hubieran sido patriotas si, en lugar de recortar en lo que debería ser intocable, hubieran eliminado lo superfluo: el Senado, Las Diputaciones, los miles y miles de infiltrados metidos a calzador en las administraciones. Hubieran sido patriotas si se hubieran puesto a trabajar para la gente. Pero, en lugar de esto, lo que hicieron fue organizarlo todo para que «la gente» pague todos los platos rotos por ellos mismos y por sus amigotes. ¿Lo tiene claro ahora...? Linde. Pues tome nota y deje de insultar nuestra inteligencia.





04 abril, 2015

Niños en Semana Santa

A veces vemos como normales cosas que pasan a nuestro alrededor y que son francamente como para echarse a temblar. Me refiero concretamente a lo que tiene que ver con los niños y su uso. Sí, digo bien, uso. Nos satisface, no sé por qué, ver a los niños en situaciones que rozan lo grotesco y que, so no supone un riesgo cierto para su desarrollo futuro, cerca andará. Uno puede ver aquí, chiquillos en los toros, o blandiendo una escopeta de caza, o crías de tres o cuatro años de edad vestidas de mantilla, o renacuajos con el capirote en procesiones...


Estoy seguro de no equivocarme si tacho de ridícula la imagen de estas pequeñas con su mantilla y sus medias oscuras, igual que ridícula es su pretendida devoción por una virgen u otra, sencillamente porque son tan solo niñas. Pero es que, además, sus padres no contemplan su propia irresponsabilidad al someter a las creencias propias a personas sin formar que no tienen juicio suficiente para saber qué hacen ahí. Ellas solo saben que van disfrazadas de chicas mayores, y haciendo cosas de mujeres. Seguro que se lo pasan bien. Sin embargo nadie sabe lo que procesan sus cabecitas.

Las niñas de manolas y los niños de nazarenos caminan detrás de imágenes atroces que casi siempre reflejan sufrimiento, muerte, tortura, traición o tristeza infinita. Ellos detrás de su capirote, con su túnica y sus sandalias o zapatos impecables, ellas con semblante serio detrás de cualquier virgen. Pero qué pasa por sus cabezas. No hablo de adolescentes que ya tienen cierto sentido, hablo de niños, niños de muy corta edad. ¿De verdad alguien es capaz de afirmar que se lo pasan bien detrás de un paso donde un hombre es azotado o tiene manos y pies clavados a un par de maderos? ¿De verdad hay alguien que tenga la desfachatez de realcionar esto con la devoción religiosa? ¿De verdad estos pequeños con sus crucecitas al hombro son una imagen que refleja fervor?

Con todos los respetos a quienes sienten la Semana Santa, sea por plasticidad o por religiosidad, me da igual, en este asunto de la participación de los niños, tengo la impresión de que al personal se le ha ido la olla seriamente.

Nota adicional (7/04/2015):

Las imágenes que aparecen en esta entrada fueron escogidas entre las miles que pueden encontrarse en Internet solo como ejemplo de lo que el autor estima inadecuado: la presencia de niños tan pequeños en las procesiones. No obstante se ha procedido a difuminar los rostros, ante la incomodidad de un lector en un comentario anónimo.




26 marzo, 2015

Filtraciones en accidentes (vuelo GWI9525)

Puede que no haya nada a lo que la sociedad sea tan sensible como a los accidentes de aviación. Cada vez que una aeronave cargada de gente se estrella contra el suelo, o contra el agua, a todos se nos pasa por la cabeza aquella vez que volamos, hace poco o mucho, y el vahído que nos dio cuando entramos en aquella turbulencia. Nos metemos en la piel de quienes, en el interior del cilindro, atrapados, y sin nada que poder hacer, entran en el torbellino de movimientos erráticos, rugido silbante de motores, portaequipajes de los que saltan maletas y toda suerte de objetos, gritos histéricos... Cómo será el momento del impacto que sin duda terminará por llegar.

Cualquiera que haya volado empatiza con las víctimas, de ahí la trascendencia social de estas catástrofes y las maneras extremas con las que los mecanismos políticos, organizativos y mediáticos los tratan: comités de crisis, equipos de alerta y rescate, despliegues informativos. Todo pasa como una locomotora por encima del suceso; y por encima de los familiares. Y aquí es donde habría que pararse...

Siempre me pregunté si el modo en que se les trata es el más acertado. Se les localiza a través de la compañía aérea; se les concentra en un punto, un aeropuerto por lo general (??). En seguida aparecen los equipos de psicólogos y se ponen todos los medios para acercarlos al lugar del suceso. Se fletan aviones (!!!) para ellos, se contratan autobuses, hoteles. Se les lleva de acá para allá como si fueran un grupo de turistas sonados. Entretanto la prensa, la radio, las televisiones y cualquiera a su alrededor baraja hipótesis más o menos plausibles de las causas del suceso.

Los familiares no solo empatizan, sienten, y esto no parece tenerse presente. Quien perdió un hijo se preguntará siempre si se habrá dado cuenta, si habrá sufrido... Por qué habrá tenido que caer este avión y no otro. Quien perdió a su mujer o a su marido grita, llora, se niega a aceptarlo... Todos buscan culpables. La venganza es la primera reacción del ser humano cuando se le arrebata de manera salvaje una parte de sí mismo. Los momentos iniciales son críticos y, de verdad, a pesar de todos los psicólogos del mundo, tengo la impresión de que estas personas tan vulnerables están completamente desprotegidas. Creo sinceramente que si me viera en una situación semejante preferiría otra cosa menos estandarizada. Todo parece muy organizado pero, en realidad todo gira como un ciclón a su alrededor, en especial las informaciones de los medios, las más de las veces a la búsqueda de titulares impactantes.

Las filtraciones a la prensa ayudan poco o nada. Qué pensará quien haya perdido a alguien en este avión cuando se desayuna con la información de The New York Times en la que se cuenta que uno de los pilotos estaba fuera de la cabina y no pudo entrar cuando intentó regresar con al aparato ya con problemas. Pues se le ocurrirá que cualquier cosa imaginable. Las personas en estado de shock emocional no son muy proclives a aplicar la navaja de Ockham (lo más probable suele ser lo más simple) a la hora de evaluar hipótesis. Lo más sencillo sería pensar que un piloto hubiera salido y que al otro haya tenido un desvanecimiento. Este tipo de cosas no se contempla en los procedimientos de seguridad y un piloto puede tener necesidad de ir a orinar, por ejemplo. Pero, esto tan simple, seguro que no va a ser lo que piense una madre que haya perdido a su hijo en edad escolar. Ella busca otra cosa, quiere resarcimiento.

The New York Times es una fuente de la máxima fiabilidad, sin duda. Pero, pensando en estos casos particulares. ¿Deben publicarse este tipo de informaciones en prensa antes de ser oficiales? ¿Es lícito que la prensa se alimente de filtraciones en un asunto tan sensible? ¿Es profesional por parte de un investigador dar información a la prensa, y exigir anonimato y tal vez una compensación? ¿Cual es si no el interés de este individuo? ¿Va a investigarse de verdad y se van dar las explicaciones veraces a los familiares? No lo sé. Solo dejo las preguntas en el aire. Pero se debería ser muy cuidadoso. El impacto en los que perdieron a alguien es impredecible. Incluso algo tan importante como la libertad de expresión o el derecho a la información, en algunos casos, debe ser administrado con suma precaución.

Nota adicional a las 14:00 h.

La última hora indica que el accidente fue provocado por el copiloto, es decir, la opción menos simple de todas. Ahora si que pueden empezar las especulaciones. Pero, insisto en que el procedimiento  no es el más adecuado para quienes perdieron a gente en este desgraciado hecho. Ellos son antes que nadie. Ahora habrá que decirles que un diario que se hizo eco de una filtración horas antes de que se supiera oficialmente estaba en lo cierto: el piloto no estaba en cabina y un copiloto alienado estrelló el avión contra las montañas. Menudo papelón.

20 marzo, 2015

2.183.043 razones para avergonzarse

El INE publicó estos días el padrón de españoles residentes en el extranjero. La cifra impresiona. Es prácticamente como si se hubieran ido del país todos los habitantes de Asturias, La Rioja y Cantabria. Si formaran una comunidad autónoma, los españoles residentes en el exterior tendrían la misma potencia poblacional que el País Vasco (2.289.000 habitantes). Y prácticamente nadie desde la parte política de la sociedad hizo comentario alguno cuando se publicó el informe, lo cual ratifica que los partidos políticos son meras empresas dedicadas a lo suyo: ganar votos para tener el poder y cómodos puestos de trabajo para los adeptos.

Si mañana, que no va a pasar, retornaran a España todas estas personas, entra la risa floja solo de pensar dónde se pondría la tasa de paro. Porque a la hora de evaluar la población desocupada solo se tiene en cuenta la desocupada residente. Pero si a esta desocupación, digamos 5.000.000, le sumamos a los que tuvieron que buscarse su quehacer fuera porque aquí no había, la cifra sería de unos 7.000.000 de personas, más o menos el 30% de la población activa. Claro que los puristas dirán que estas cosas no pueden mirarse así... Pero, qué pasa si lo hacemos. Pues que es un susto gordo.

Está claro que una parte de esta gente que está en el exterior, está porque quiere, pero son pocos realmente: los diplomáticos, los directivos de algunas empresas y los que se marcharon por amor, que su pareja no es de aquí y se fueron con ella, vamos. Fuera de estos, los que están fuera están porque aquí los sucesivos gobiernos no han hecho más que el canelo y han tenido que optar por marcharse para poder vivir, trabajar, formar familias... Y consumir, pagar impuestos y poner su talento a disposición de las naciones que les acogen. ¿Perfecto, no?

Si los inútiles gobiernos españoles que nos llevan castigando desde finales de los noventa hubieran hacho lo correcto: trabajar seriamente para modificar el modelo productivo español, las cosas serían hoy de otra manera. Y oportunidades y dinero no faltaron. Pero el infausto Aznar y el igualmente infausto Zapatero dilapidaron las enormes cantidades de dinero de fondos de la Unión Europea en sobrecargarnos de autopistas y trenes de alta velocidad, amén de aeropuertos sin sentido y rotondas gigantescas donde no hay coches y otras estupideces. No les importó abandonar a su suerte a la industria. No importaba... La construcción, el turismo y el consumo interno eran lo nuestro. Tendríamos un montón de arquitectos sin trabajo cuando ya no hubiera más casas por construir y miles de ingenieros y técnicos que serían fantásticos camareros.

Los muy estúpidos hicieron lo necesario para convertir a nuestro amado país en el engendro que es ahora y desde principios de este siglo cientos de miles de jóvenes y no tan jóvenes van a buscarse la vida y a hacer crecer a otros países que les acogen. Hay más de dos millones de razones para que quienes se dedican a la política sientan vergüenza, pero es igual. Ellos a lo suyo, a sus carguitos que pagamos a partir de nuestros puntuales pagos al fisco. Mientras tanto los dos millones de luchadores se cargan de razones para poder decir alto y claro que el suyo es un país de pandereta que les abandonó. Eso sí los pisos son baratos y las cañas te las sirven camareros muy preparados.

Y la salida de personas continúa. Este año se fueron 124.995. Ni más ni menos. Es como si desapareciera cada año de España una ciudad como Cádiz. ¿No es estupendo?

12 marzo, 2015

El electorado se pone serio

Por fin parece que va a ocurrir. El electorado español empieza a madurar. La capacidad para utilizar el voto como medio para desalojar o quitar poder a quien lo ostenta y lo ejerce de mala manera, al fin va a ser utilizado. El PP y el PSOE deberán hacer sitio en los escaños a un gran número de compañeros de Podemos y de Ciudadanos, que, con toda seguridad, entrarán en las cámaras legislativas con los votos de muchas personas que antes les votaban a ellos, o se abstenían, y que están hartos de que ninguno de estos dos grandes e inútiles mastodontes hubiera hecho nada de provecho en favor de la sociedad.

El problema de aglutinar el voto del desencanto en lugar del voto de la ilusión es que es el desencantado no es un cautivo. El PP y el PSOE, en menor medida, tenían como suyo el viejo voto proveniente de las dos Españas. Pero ahora ya no hay de eso. Ahora aquí el voto se vende. Empieza un tiempo nuevo en el que el voto será un bien que el ciudadano tiene para usar en favor de quien le haga propuestas más ventajosas para él.

Está claro que Podemos aglutina a los electores más radicalizados, capaces de movilizarse y que tomaron cierto odio a los dos grandes partidos por no haberse ocupado de una sociedad inmersa en una crisis creada precisamente por los políticos en su quehacer diario preñado de malas decisiones y de incompetencia absoluta. La gente que vaya a votar a Podemos es gente cabreada, a la que le gustaría que echaran a patadas de donde están a toda la pléyade del PP y del PSOE, ocupada nada más que de medrar y de hacer medrar a sus amigos y conchabada con los grandes capitales.

Ciudadanos, por el contrario, se alimenta de un electorado más instalado en lo racional, con menos capacidad de movilización, más discreto y gris y que no manifiesta su cabreo en la calle, pero tan enfadado como los llamados por el establishment radicales, perroflautas y otras lindezas. Ciudadanos va ganando adeptos como una apisonadora, o sea, con poco ruido y a paso lento, pero constante. Y, de seguir en esta progresión en las encuestas, puede dar una sorpresa mayúscula si no mete la pata y a sus líderes se les va la fuerza por la boca, o si entran al trapo de la pelea a navajazos que va a tener lugar de aquí a las elecciones generales. Para Ciudadanos las autonómicas en Andalucía van a ser todo un test, porque esta comunidad no es granero de voto racional precisamente.

El problema que van a tener Podemos y Ciudadanos es que sus votantes dejaron de creer en la lealtad y en la fidelidad para con los partidos políticos. Están escaldados porque PP y PSOE respondieron solo con corrupción y con más corrupción a la confianza que se les otorgó en su momento. Es decir. El nuevo elector, naciente de la catástrofe generada por PSOE y PP, ya no cree en el amor, solo en los resultados. De tal manera que, si estos no se producen, el voto que hoy está en estos nuevos partidos, mañana puede estar en otros que vengan, o regresar a los viejos que, sin duda, una vez aprendida la lección, se habrán regenerado.

06 marzo, 2015

¡Viva! Empieza la Fiesta

Empezamos la primera campaña electoral de este año (vamos a quedar hartitos) y todo apunta que los PP, PSOE e IU van a tener un problema gordo para influir en el electorado. Pedir el voto después de su gestión de las cosas del gobierno y corruptos hasta las entretelas, tendrán que aplicarse para convencer a los suyos, a los que les quedan. Hasta ahora manejan lo tradicional: promesas, descalificaciones a los oponentes de siempre, desprecio por los nuevos. Ah sí, colateralmente, Pedro Sanchez deja caer alguna protesta de calado y el portavoz del PP... bueno, lo de este mete miedo.

Mi mujer, que es muy observadora me dice que escribo, como cabreado. Y casi siempre tiene razón. Suelo escribir cabreado, indignado y malhumorado la mayor parte de las veces. Pero esta no (te lo juro, cielo), esta escribo expectante porque siento una curiosidad enorme por las elecciones andaluzas. De su resultado van a depender montones de estrategias políticas futuras y ello me hace sentir una fuerte excitación. Va a ser enormemente entretenido y divertido.

El PP, ayer, en el primer acto de campaña, prometía, entre otras cosas, acabar con la corrupción en Andalucía. Tan solo unas horas antes se anunciaba la apertura de juicio para todo hijo de vecino en la Gurtel esa. ¿Habrá algún andaluz que se crea que el PP va a terminar con la corrupción? Si lo hay, no debe ser de muchas luces. Pero ya se sabe que en esto de la democracia el voto de un tonto vale lo mismo que el de un listo. Entretanto, el PSOE, ¡ay, Susana! decía a grito pelado que quería contarle a su hijo que había dejado una Andalucía mejor que la que tenían sus padres. Y el rebaño la aplaudía enfebrecido. Pero si solo gobernaron ellos en los últimos casi cuarenta años. De qué, o qué cosa, está hablando Susana... Si solo dejaron el PER, corrupción a mansalva y cuatro barrigas agradecidas. Pues aplaudían como posesos.

Desde IU, para animarse decían que su voto está oculto y que solo saldrá en el día de autos, y en Podemos, su candidata está disgustada porque con lo que les dan las encuestas no pueden gobernar ni llevar a cabo su programa. Ciudadanos, más comedido, intenta pescar entre la parte racional del caladero y de su mensaje se desliza que va a ser todo al final una cuestión de pactos y entretejidos. Y tiene razón. Por mucho que se empeñen unos y otros. Afortunadamente para Andalucía, el PSOE no va a gobernar con mayoría absoluta. Tampoco va a gobernar con IU, si a IU le queda un poco de dignidad, además no iba a ser suficiente el número de escaños. A lo mejor tiene que pactar con el PP... Sería la bomba, porque claro, de pactar con Podemos, nada. Todo depende de si Ciudadanos saca más escaños, porque si no, querida Susana, vas a tener que retratarte.

Aparte de lo divertido de la situación en Andalucía, decía que, colateralmente se dejan caer cosas. Sánchez, desde Madrid, puede que ayude con su propuesta de abrir listas en el futuro, aunque ello no nos haga avanzar nada en calidad democrática, es una ayuda a Díaz, al menos no es un estorbo. Porque para estorbo el genio este del PP, Hernando, que llama naranjitos a los de Ciudadanos y habla de Pablo Iglesias como «este de la coleta»... Hay que ser pánfilo (la cantidad de memos que hay en el PP, es increíble). Todo un portavoz en el Congreso, haciendo campaña a Podemos y a Ciudadanos. El candidato del PP andaluz debe estar encantado.

Sí, sí. Esto va a ser muy divertido. Esta vez, mientras escribía esto, ni me enfadé ni me indigné ni nada parecido (qué lo sepas, mi vida).