12 diciembre, 2014

No nos toman en serio

Este es el problema. No se nos toma en serio. La política, esa actividad que consiste en hacer funcionar la cosa pública en beneficio de todos, deja de tener sentido cuando quienes la practican dejan de tener como objetivo el bien de todos y pasan a ocuparse exclusivamente de sus intereses. Cuando los partidos, todos, incluidos los de reciente aparición, no toman en serio al ciudadano, la política deja de tener sentido. Un país así, está perdido. No tiene solución.

No es que hoy me haya levantado deprimido ni que sea un pesimista recalcitrante, qué va, al contrario. Creo en la gente, en la capacidad de la sociedad para acometer cualquier acción para crecer, para mejorar, para vivir mejor. El problema es que «ellos», los que están en la cúpula del poder, los Partidos, en definitiva, no hacen lo necesario para que «nosotros», la gente, trabajemos para mejorar las cosas. Solo hace falta que nos tomen en serio y nos digan que nos necesitan para echar a andar de nuevo a esta sociedad martirizada por la falta de respeto desde la política y sus áreas de influencia.

Los partidos hacen continuamente actividades de desplazamiento, es decir, para no atacar el problema central, se inventan otros periféricos y les otorgan importancia que no tienen para, de este modo, no ocuparse de lo que haría que las cosas realmente cambiasen. ¡No puede ser!, me dirá alguien. Pues ahí va un ejemplo. Rajoy, que es listo, aunque parezca tonto, pone en funcionamiento una web en la que se puede ver de todo: sueldos de altos cargos, contratos, organigramas... Vamos, un montón de cosas de esas que le permiten decir lo transparente que es el Gobierno. Inmediatamente todos los tertulianos todólogos, que además son siempre los mismos, les va a dar algo, empiezan a gritarse y a insultarse. ¿El motivo? Pues que 250 altos cargos ganan más que el presidente. Y se organiza el debate nacional dejando de lado el problema central. Y a esta actividad de desplazamiento se unen todos los demás partidos, que, lógicamente están más interesados en estar en los debates que en explicar el problema y promover soluciones.

A ver si me explico. Lo que no nos quieren decir es que no tienen ni la menor idea de cómo salir de la crisis. ¿Por qué? Fácil. Porque ninguno sabe cómo hacer para que España produzca más bienes y servicios y aumente su PIB. Porque nuestro gran problema es que debemos el equivalente al 100 % de nuestro PIB. O dicho de otro modo, en términos de economía doméstica: España es un hogar donde todo lo que sus miembros son capaces de generar tiene que ser empleado en pagar lo que se debe. A que se entiende bien. Pues claro que sí. Y a que a cualquier ciudadano normal, si se le pregunta, respondería que lo que hay que hacer es aumentar la generación de bienes para que sea mayor lo que se mete en la caja que lo que se saca de ella. O sea, España tiene que generar más bienes y servicios de lo que genera ahora para aumentar PIB y así la deuda vaya bajando.

Pues bien, como ni estos ni los otros ni los de más allá tienen ni repajolera de como resolver las cuestiones centrales como la anterior (hay más, la corrupción, la separación de poderes, la ley electoral...), entonces intoxican la opinión pública con debates estúpidos que no conducen absolutamente a nada. Para no entrar, por ejemplo en cuestiones espinosas como que la industria en España se cae a pedazos. La trampa, o estafa, que se hizo a este país con el asunto de la energía eléctrica expulsa a las empresas dependientes del kilovatio para producir. Si, además, la reforma laboral permite despedir a la gente con cuatro euros, pues es fácil adivinar qué va a pasar con la industria en este país. Pues bien, la industria genera PIB del bueno, como lo generan las exportaciones y la investigación científica y técnica. Y de estas cosas, nadie habla ni partidos ni plañideras en las tertulias (en el Parlamento, ni se menciona, claro).

No hay salida de la crisis si no se aumenta PIB. Diga lo que diga Rajoy en los foros que quiera. Solo está mintiendo para intentar mantenerse en el poder. A Rajoy el país le importa un rábano, como a Sánchez o a Iglesias. Lo que les importa es obtener el poder para jugar a los políticos. Porque eso es lo que hacen, jugar. La gente que maneja los hilos de la política en España no es gente seria, como no lo son los partidos en ningún caso. Si lo fueran, la cosa sería otra. Si lo fueran, en lugar de hacer actividades de desplazamiento, nos tomarían en serio y tratarían de hacer funcionar el país con la ayuda de los ciudadanos.




08 diciembre, 2014

El crecimiento económico que viene

El Gobierno de España, con Rajoy a la cabeza está empeñado en hacer calar en la población el mensaje de que estamos en franca mejoría económica. Ya no habla de brotes verdes, sino de «raíces vigorosas» que sustentarían un crecimiento real y sostenido. Más aún, en la Cumbre Latinoamericana de jefes de estado y de gobierno, asegura sin vergüenza que España crecerá en 2015 por encima del 2% y que será el país que más lo hará del entorno europeo.

A mi lo que me gustaría que Rajoy dijera es por qué vamos a crecer y si crecimiento significa una reducción del déficit o una real y efectiva expansión del PIB. Que se nos explique en base a qué vamos a crecer. Una familia sabe que su economía crece porque el padre tiene un trabajo mejor, porque la madre también trabaja y le subieron el salario. Entra más dinero en casa. Hay una base sólida. Una economía de familia con los padres en paro no crece porque el casero les baje el alquiler o porque les haya tocado un premio de energía gratis por un año en un concurso. En este caso, sigue completamente estancada y sin futuro.

España es un país mágico. En realidad somos pobres, pero no se sabe cómo, tenemos el dinero suficiente para mantener esta farsa político financiera; para rescatar cajas sin ningún sentido; para pagar intereses (ilegítimos) de la deuda, en la mayoría de los casos a bancos del propio país que obtuvieron el dinero al 1% y se les devuelve al 7% (siempre me pregunté por qué puede hacerlo un banco y no un ciudadano cualquiera..., lo de pedir dinero al BCE). También tenemos dinero para mantener a parlamentarios viajeros, a expresidentes autonómicos chorizos, a familias reales o del rey, a tribunales de cuentas y constitucionales sin criterio... En fin, a toda una serie de elementos parasitarios que, sin saber cómo, sobreviven en una economía poco o nada productiva.

Rajoy es un tipo peligroso, pero muy inteligente en todo aquello que esté realacionado con su propia perpetuación, basta ver su trayectoria política. Es un tipo peligroso porque no le importa que la sociedad llegue a colapsar. El rescate de los bancos salió de la eliminación de derechos, de la subida de impuestos, del adelgazamiento del gasto sanitario, de los millones de parados sin prestación, de que las familias vivan de la pensión de los viejos. Además, todo el gasto del estado es mantenido a costa de limar pequeñas cantidades a los muchos millones que tienen poco sin tocar las grandes fortunas y patrimonios. Sí... Rajoy es un tipo peligroso.

Sin embargo las cosas van a acabar por salirle bien. El precio del petróleo bajó un 40%. Eso significa una enorme cantidad de dinero que no se va a gastar. Y ahora viene este genio y nos dice que la economía va a ir mejor. Pero, a quién le va a ir mejor. Los carburantes y la energía seguirán igual de caras, o casi. Les va a ir mejor a las grandes empresas y corporaciones que controlan el cotarro. Pero no a la gente de a pie. Este gobierno no hizo nada para que la economía cogiera solidez. No hay más industria, es más la industria huye por causa del coste de la electricidad; el gobierno decidió darles la pasta a las eléctricas. Tampoco hay más exportaciones, que no sea la de jóvenes que no quieren pudrirse en esta ciénaga. O sea, el país sigue siendo lo que era: un erial dependiente de la especulación: una mierda. Ahora una carambola en el mercado de materias primas hace que la cosa nos sea favorable. Y Rajoy se pone una medalla...Fantástico.

Lo malo es que la gente va a creer a este individuo. Un elemento que va de serio por la vida y que dice que hace lo que tiene que hacer, y se queda tan ancho. Pobre España. No solo estamos jodidos por la crisis. Tenemos a este señor como presidente. Antes tuvimos que sufrir a Aznar y a Zapatero. Ya parece demasiado. Nos merecemos un descanso. ¿Es que no hay alguien decente y capaz que se dedique a la política?

02 diciembre, 2014

Fútbol: el mundo viscoso

Se me ocurren otros calificativos, además de viscoso, para describir el submundo del fútbol: amorfo, amoral, inanimado... Ninguno de ellos positivo. Esta viscosidad empieza ya cuando se observa a los padres de chiquillos que juegan en el equipo de la escuela. Algunos de ellos se comportan como verdaderos zoquetes sin cerebro. El mundo del fútbol está repleto de zoquetes sin cerebro, empezando por dirigentes federativos y de clubes y terminando por todos aquellos aficionados a los que no les importa nada con tal de que su equipo gane, o que su equipo enemigo pierda.

Naturalmente hay una gran mayoría de aficionados normales, como la hay de políticos no corrompidos por el sistema. Sin embargo, ambos, con su permisividad, apuntalan una manera de hacer que sobrepasa todas las barreras de la irracionalidad. No es de recibo no borrarse de socio de un club que mantiene y alienta elementos ultra, no se sabe con qué fin, capaces de hacer cualquier tipo de salvajada en nombre de su equipo.

Es el segundo muerto que se produce alrededor del estadio del Atleti. Según parece la hinchada ultra todavía grita consignas y soflamas vanagloriándose del apuñalamiento hace años de un hincha vasco, en este caso de la Real. Los dirigentes del Atleti oyen los cánticos y saben perfectamente que la forofada ultra tiene peligro y que, a veces, la violencia es excesiva y ¡zas! Alguien muere, como sucedió la mañana del pasado domingo: esta vez un ultra del Depor que habían tirado al río.

A pesar de todo el partido se jugó, lo que define la catadura moral de los dirigentes de ambos clubes. Un muerto en el depósito y ellos en el palco. No tuvieron el valor de anunciar por megafonía que el partido no se jugaría. Se dijo que no fue encontrado el responsable federativo que debía tomar la decisión. Que me perdonen, pero si el presidente de un equipo decide que sus chicos no salen al campo, se acabó la historia. No lo hicieron y eso se llama cobardía, insensibilidad y connivencia, o de cualquier otra manera más fuerte.

Otra cosa que me alucina es que a los partidos se les ponga una nota de riesgo y que ello determine un mayor o menor dispositivo policial. Es decir, que es la policía quien tiene que poner orden entre hinchadas proclives al enfrentamiento. Bien, eso está bien. Pero, ¿quién paga el dispositivo ese, los clubes o el contribuyente? Me disculparan si me pongo insensible y digo que si no lo pagan los clubes no debería ponerse ni un efectivo de más que lo estrictamente necesario para una aglomeración normal.

Está claro que la solución la tienen los clubes: algunos no tienen ultras porque sencillamente no los alimentan. De cualquier manera, otra solución es la de hacer leyes contundentes. Me pregunto si habría ultras si, el Manzanares, después de los altercados del domingo en los alrededores, fuera clausurado, por ejemplo por dos años. A mi entender sería una medicina muy efectiva. En Inglaterra se endurecieron las leyes e ir al fútbol es una actividad lúdica, apasionada, pero sin peligro. Pero claro, esto es España.

30 noviembre, 2014

Relaciones con resultado de muerte

Es difícil aseverar nada sobre las relaciones de las parejas. No creo que haya nadie que pueda adivinar cuál va a ser el futuro de una relación afectiva. Tampoco creo que haya nadie capaz de comprender las motivaciones de una persona para fijarse en otra y entregarle esa parte de intimidad a que se renuncia cuando se decide el inicio de la convivencia. Es tremendamente complejo opinar sobre algo que, las más de las veces no se hace con racionalidad. La decisión de formar pareja con alguien tiene algo de lotería, pero también tiene bastante de sentido común, y esto es, por desgracia lo que menos se aplica.

Hace un par de días, al hilo del terrible caso, sucedido cerca de mi ciudad, del padre que asesina a golpes a sus dos hijas para tirarse después desde un viaducto, conversaba con un grupo de personas sobre ello. Las opiniones eran diversas. Desde las que venían de la víscera y que simplemente catalogaban al asesino como un malnacido, hasta las que, algo más prudentes, decían que habría que ver cómo era la relación; otras, escapistas, echaban la culpa directamente al juez que no había impuesto la orden de alejamiento solicitada por la madre de las niñas... Todo opiniones. Pero los casos de violencia extrema contra las mujeres especialmente, y contra los hijos, brotan como hongos cada poco tiempo en una sociedad deprimida por la crisis y entristecida por la falta de expectativas.

Hay quien dice que todo pasa por la educación, y puede que algo de eso haya. Pero yo no sé si será cuestión de educación el que a algunas chicas les gusten más los «malotes» que los chicos normales y que algunos chicos consideren que, cuando ligan, la niña es de su propiedad y no puede exponerse a la mirada de otros «machos» a la caza de «hembra». Para limitar estas actitudes, insisto, yo no sé si bastará con educación, o será necesario ir más a las tripas de la sociedad y hacer algo para limitar que esos estereotipos masculinos dejen de ser protagonistas en positivo de series, películas, videojuegos, anuncios para jóvenes, etc. Es posible que tenga que hacerse algo en políticas educativas, desde luego: Pero también en leyes para la protección positiva de las personas. No se trata de censurar. Pero, lo mismo que hay leyes que protegen al consumidor para que no caiga en trampas que le hagan consumir de manera inadecuada; o hay leyes que obligan a la paridad de hombres y mujeres, también deberían existir normas que limitasen el fraude de las personalidades en el cine o en la televisión. Y, desde luego eliminar toda posibilidad de que los programas basura y los periodistas buitre metan sus fauces devoradoras de carroña en estos casos de violencia gratuita.

Un comportamiento dominante en la juventud va a llevar a menudo a un resultado malo en la edad adulta: macho alfa. Las chicas que escogen a estos chavales corren un riesgo cierto desde el primer momento porque la posición de superioridad engancha de tal manera que, una vez acostumbrado a ella no se contempla otra opción y se hace cualquier atrocidad para mantenerla. Como el malnacido que mató a sus hijas, indudablemente para hacer daño a su mujer. Ella, ahora, desde su dolor infinito se estará preguntando por qué inició esa relación. Las imágenes de los detalles en los que se veía la faz del monstruo seguro que le vienen a la memoria y se preguntará cómo habrá caído en su trampa. Ahora, por desgracia, ya es tarde.

24 noviembre, 2014

La democracia endogámica

Cuando se cruzan individuos muy cercanos genéticamente se produce lo que se llama endogamia. Las especies, de un modo u otro, tienen mecanismos para evitarla en la medida de lo posible. No es común que se crucen hermanos o padres con hijos. En resumen que lo que se busca es casi siempre la diversidad, porque en ella está la garantía de supervivencia, y las más de las veces el vigor, la salud, la fuerza, la resistencia. En las poblaciones endogámicas el vigor se reduce, los defectos y las enfermedades afloran. Los cruzamientos emparentados hacen aparecer genes recesivos de eficacia biológica reducida...En definitiva, que la endogamia es mala cosa.

Le democracia en España nace de la necesidad de superar una etapa oscura: una dictadura. No hay nada más endogámico que una dictadura. El Movimiento solo se movía con gente del Movimiento, lo que generó la selección de elementos inválidos que terminaron por ceder el poder, o al menos una parte de él, a elementos más capaces, en desacuerdo con aquello. Estos negociaron con unos cuantos «rojos peligrosos» un modelo híbrido, algo parecido a una democracia, que es lo que tenemos hoy. Pero, con el tiempo, cuando los híbridos se cruzan solo entre ellos mismos, se produce endogamia y, por tanto efectos indeseables.

La Democracia en nuestro país quedó truncada en el momento en que se opta dejarla estar, sin tocar en nada lo que se había diseñado, como si todo se hubiera hecho perfecto. Las leyes básicas no se modificaron, en especial la electoral, y esta es la causa de todos nuestros males: corrupción política, instituciones podridas e ineficaces y apatía y descontento ciudadano generalizado (lo del paro viene de otro error, pero hoy no toca). El excesivo poder de los partidos, que confeccionan listas electorales (igual da abiertas que cerradas), que negocian quienes integrarán las más altas instituciones del estado, que controlan el poder judicial, el Tribunal de Cuentas (me pregunto para que sirve este). Esta «partitocracia» es propia de un estado como el español, en el que lo democrático no está en la tradición a lo largo de la historia.

El pueblo no es atendido ni representado por candidatos cercanos. Un diputado es algo etéreo, lejano, que se sabe que existe pero no se sabe dónde se le puede encontrar para preguntarle por lo de uno. Un simple concejal en un pueblo un poco grande es alguien distante, desconocido, con las orejas atentas a lo que indica el partido en lugar de hacia los ciudadanos. Esta distancia, esta lejanía provoca que los contribuyentes están alejados y poco informados de las decisiones, de los nombramientos a dedo para Cajas de Ahorro y otras sinecuras, de la integración de gente del partido en el entramado administrativo, alejados de todo.

Esta lejanía deviene en corrupción por parte del que se siente dueño del cortijo y desencanto y enfado por parte del pueblo. Y esta depresión general es terreno abonado para que aparezcan propuestas como Podemos. Podemos nunca hubiera nacido en un país con una ley electoral como Francia o el Reino Unido porque aquí el pueblo decide a quién nombra para representarlo. Podemos es un partido más, con todos los defectos de los que ya existen porque nace, crece y se reproducirá en un sistema endogámico, viciado y deteriorado. Pero es una opción tan legítima como cualquier otra. Su estrategia se basa en acoger a los descontentos, como la del PP o el PSOE en acoger a sus adeptos.

Nada hay nuevo bajo el sol. La gente, los electores siguen sin poder decidir quién les representa en una democracia endogámica, por tanto muerta mientras no se vigorice, mientras los partidos no le quiten las ligaduras de manos y pies y la venda de los ojos.

17 noviembre, 2014

Podemos y la alergia a lo concreto

No estaba preparado, y picó. Ese puede ser el resumen de la entrevista que sufrió (sí, digo bien, sufrió) Pablo Iglesias, ahora ya como Secretario General de un partido. «No era tan fácil como parecía, ¿eh, Pablo? Mira que te dije que no vinieras», debía decirle el enano cabrón que siempre aparece en nuestro interior cuando las pasamos moradas. Iglesias no estaba preparado y la periodista, Ana Pastor, le pasó por encima como un tren de mercancías. Iglesias lo pasó mal por su arrogancia, ese defecto que él mismo en la entrevista confesó tener, y que le hizo creer que tenía la situación dominada. Hoy debe estar arrepentido, pero ya no hay remedio. Habrá que tomarlo como un error y aprender.

La periodista Ana Pastor cada día es un poco menos buena. Le deben haber dicho que hay que ser incisiva y concreta y lo lleva tan al límite que anquilosa las entrevistas. Hace sentirse incómodo al entrevistado y lo encorseta. De verdad, echo de menos a Gabilondo en estos casos. Ana Pastor, con su «modus operandi» anuló a Iglesias y puso de los nervios al espectador, a mi al menos, al no dejarle explicarse y pedirle que contestara de manera concreta a cuestiones demasiado complejas para un simple, sí, no o no lo sé. Sí, definitivamente, Gabilondo le hubiera sacado más jugo a la cosa: el espectador habría entendido algo y el entrevistado no habría salido herido.

¿Cómo va a hacer que los bancos no ejecuten desahucios? ¿De donde va a sacar el dinero para pagar un salario a cada español sin recursos? ¿Va a dejar de pagar de la deuda pública? ¿Cataluña...? ¿Bases americanas...? ¿Petroleo en Canarias...? Iglesias no estaba preparado y contestaba de manera irreflexiva. Él mismo se puso a los pies de los caballos. Su arrogancia le jugó una mala pasada. Podemos perdió parte de la credibilidad que tenía por un mal cálculo de su secretario general. La periodista tiró de hemeroteca y de vídeos de declaraciones de Pablo Iglesias en su trayectoria en programas de televisión en los que, por decirlo de algún modo, hacía comentarios explosivos en un lenguaje bastante agresivo que ahora, cuando tienen que concretar, se vuelve en su contra... Ana Pastor lo machacó sin piedad. Por la boca muere el pez, una lección, Pablo.

Las encuestas sitúan a Podemos como alternativa real de gobierno en España. Sin embargo, Podemos no tiene un programa concreto. Podemos está preso de su manera de comunicar. La jerga empleada les hace poco creíbles en algunos aspectos: «auditoría ciudadana de la deuda», «renta básica para todos», «proceso constituyente democrático», «régimen del 78»... Son formas de hablar vacías y un tanto chirriantes para algunos oídos. Algo parecido me pasa cuando los socialistas y sindicalistas se llaman unos a otros «compañeros» o los de IU «camaradas». Todos son lenguajes trasnochados de tintes revolucionarios y la gente, creo yo, no quiere revoluciones, quiere cosas simples: justicia, equidad, que no se robe, que se redistribuya la riqueza, que los poderosos contribuyan más...

La Sociedad requiere soluciones a los problemas que tiene y Podemos puede dárselas. Pero para eso hay que ganarse la confianza con mensajes convincentes no inflamados. Pablo Iglesias tardó ayer un rato largo en explicar que significaba auditoría «ciudadana». A veces la verborrea da problemas de este tipo. Si de lo que Podemos está hablando es de auditar la deuda y ver que parte el ilegítima para darle otro tratamiento, para qué coño introduce lo de «ciudadana» si no aporta nada más que desconfianza. Este tipo de cosas pesarán al final. El equipo de Podemos es altamente cualificado y debería pensar en cómo descargar el lastre de tantas y tantas soflamas vertidas en televisiones de todo tipo por sus líderes y cómo llegar a la gente con un programa de gobierno y unos planes de acción creíbles. Pero ayer, Iglesias, mal: suspenso bajo en la primera evaluación. Así que a estudiar para arreglar el curso.

13 noviembre, 2014

Ahí, Mariano. Tú a lo tuyo

Mira que hay gente lista en España y te van a elegir a ti como presidente de Gobierno. Y claro, cómo va a ser el Gobierno con un tipo como tú al frente. Los habrás escogido menos capaces que tú, imagino, porque si no es así sería un leve síntoma de inteligencia, y tengo muchas dudas acerca de si tendrás el número de neuronas necesario para hilvanar cosas más complicadas que las de Barrio Sésamo. O sea, que entre un caballo de madera al frente y soldaditos de plomo detrás, está el país hecho unos zorros. Porque, anda que no escogiste bien a los ministros, majete.

A ver, Mariano. Míralo como quieras. Pero desde que estás al mando no has hecho nada más que fastidiarla. Primero nos engañas a todos, y te comprometes a lo que no puedes, para que te voten; y no me digas que no sabías cómo te habían dejado las cosas Zapatero y compañía. Luego te dedicas a apretarles las tuercas a los más débiles en beneficio de los poderosos, de los fachas y de los meapilas y, por último aplicas el tancredismo y el discurso monocorde y robótico ante los problemas políticos generales y los económicos estructurales.

Sí, no me mires con ojos de vaca extraviada, es exactamente así: facilitas el despido, haces una reforma educativa a la medida de los más retrógrados (no entiendo qué tenía de malo aquello de ciudadanía), preparas una ley del aborto que hizo sonreír a Rouco el casto, recortas en sanidad y educación... ¿De verdad era lo que había que hacer?. ¿De verdad no había de donde sacar pasta que no fuera de los necesitados? Venga ya, Mariano. Lo que pasa es que tú, lo mismo que todo tu partido sois de extrema derecha. La extrema derecha norteeuropea y los franceses del Frente Nacional son menos retrógrados que vosotros, con diferencia (véase lo que opinaba Marine Le Pen del aborto). En fin que Wert y Gallardón, estarán llenos de títulos, pero su inteligencia es inútil para la sociedad, como lo es la de toda persona que se supedita a intereses religiosos.

Y para rematar, tu postura ante los problemas. Mira majo, tu cobraste dinero negro en sobres y tu partido está podrido por todos lados. Sin embargo eres incapaz de tomar decisiones para resolver las cosas. Lo mismo que hiciste con lo de Cataluña. Todo el mundo sabe que dos millones son minoría, que la mayor parte de la gente se quedó en casa en la convocatoria de Mas. Pero machote, son dos millones. No puedes salir diciendo que te la suda lo que paso el 9N. No seas gilitonto, que con esa actitud te conviertes en una máquina de parir independentistas. Lo mismo que tú y tu partido sois máquinas de producir votos para Podemos gracias a vuestras actitudes chulescas y despectivas; a vuestras prácticas corruptas y a vuestra incapacidad general.

Mira que decir que estamos en recuperación con un 24 % de la gente parada, con los salarios en mínimos y con los 20 más ricos acumulando el mismo parné que los 14 millones más pobres. De verdad Mariano, no es que quiera insultaros, pero si en el PP no sois todos tontos, poco os falta. Manda narices la mala suerte que tiene este país con los presidentes. Fíjate: Aznar un chulo con ínfulas y un maleducado; Zapatero un incapaz y un cobarde por no parar las cosas para que no nos estallara todo en las narices; y tú, otro incapaz y cobarde que, en lugar de repartir los esfuerzos, obligas a los más débiles a cargar con todo y ante los problemas tomas la estrategia del avestruz. Con todo esto, no me extraña que Podemos pueda llegar a ganar. Y a lo mejor, no es tan malo como decís los que estáis subidos a la burra.